sábado, 3 de septiembre de 2016

La Bajada por el Camino del Socorro

La Bajada a El Socorro es más que una fiesta, más que un camino y mucho más que una tradición... La Bajada es la unión perfecta entre la Fé, la Devoción, el cumplimiento del compromiso adquirido por nuestros antepasados, el cuidado de las tradiciones y la exhibición de nuestra cultura como pueblo.


El día grande y más esperado, quizás, sea el del 7 de septiembre, marcado por un repique de campanas a las cuatro de la madrugada, llamando a los peregrinos a congregarse. En torno a las seis de la madrugada se celebra la Misa de los Peregrinos. A las siete de la mañana, el Pasodoble “Al Socorro” es coreado por miles de personas, a las puertas de San Pedro, comenzando un primer tramo en Procesión Solemne hasta la Ermita del Calvario. Esta capilla fue levantada en el cruce de caminos, entre el Camino Real de Candelaria y el Camino del Socorro. Aquí se guarda la Cruz parroquial hasta el día 8.

Y comienza el segundo tramo de La Bajada hacia el Caserío, donde aguardan los anfitriones la llegada de La Virgen, con las puertas de sus casas abiertas para agasajar a los caminantes.
A partir de la Asomada, lugar en el que se retira la Danza que ha acompañado a la Virgen, el Camino del Socorro posee un paisaje más agrario y discurre por la Tahona, hasta dibujarse en la base de Montaña Grande, sembrando los peregrinos de colorido, bien en parrandas o carrozas, el Malpaís de Güímar.
En este punto destacamos que son muchos los que se deciden a subir hasta la cima de Montaña Grande, desde donde se divisa un espectáculo precioso de lo que es el Valle de Güímar. Además, desde aquí se ve el lugar del camino en el que está la Virgen, decidiendo algunos esperar por ella para acompañarla, desde muy cerca, hasta su Ermita.



En El Socorro existen dos Ermitas, la de abajo, edificada, según algunos datos, en el primer tercio del siglo XVI en recuerdo de la Aparición de La Virgen, y la Ermita de arriba, que está datada en el siglo XVII. Ambas han sido objeto de distintas remodelaciones a lo largo del tiempo.


Continuamos con el Camino. Ya, casi llegando, ¡se divisa la Ermita de El Socorro! ¡La llegada es impresionante! Las lágrimas se abren paso y la voz se quiebra al intentar entonar el Pasodoble “Al Socorro”, cantado por la “Agrupación Amigos del Arte”, con el que se recibe a la Virgen, junto a miles y miles de devotos.

La Agrupación Instrumental Vocal Amigos del Arte es una agrupación que lleva más de 70 años dedicados al mundo de la canción. Los Coros Amigos del Arte, nacieron en Güímar el 18 de marzo de 1943, presentándose al público un jueves en el teatro-cine de Güímar. Diferentes actuaciones, estilos y directores marcaron su devenir a lo largo de los años. El 16 de septiembre de 1998 sus componentes constituyeron la Asociación Cultural, bajo el nombre de “ Agrupación Instrumental Vocal, Amigos del Arte”, hasta hoy.

Retomamos el Camino. La Virgen ya está en el Caserío, en su Ermita. A las siete de la tarde es trasladada a la Cruz de Tea, en el Llano de La Virgen. Un lugar emblemático, de importancia cultural, simbólica y religiosa, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Sitio Histórico, en 2009. Fue en este lugar de la Playa de Chimisay, donde ocurrió la Aparición y el posterior Milagro de la Virgen. Es aquí donde se celebra la Ceremonia de Los Guanches.


Y para culminar el día, después de la Misa de Difuntos, tendrá lugar la Procesión de Las Candelas, en el Casería de El Socorro.

Antes de comenzar a explicar algunos rasgos de la subida sí que deseamos destacar aquellos productos que forman parte de la gastronomía canaria y que tienen especial relevancia en la Bajada. ¿Cómo no hacer referencia a nuestras “Papas Arrugadas” (que se han convertido en una de las Siete Maravillas Gastronómicas de España)? ¡Y qué decir de nuestras insignes “Pellas de Gofio”! Y para beber, ¡qué acompañante de La Virgen de El Socorro no se ha dado un trago de “Aguapata” en algún momento! Estos son sólo algunos de los ejemplos de los muchos productos que se saborean en esta Festividad, además de otros tantos como los higos picos, cabrillas de higos pasados, chocos y chicharrones.

De las papas arrugadas poco podemos reseñar y que no se conozca. Desde siempre este producto ha formado parte de nuestra alimentación. Cuentan los mayores de las islas la mucha hambre que se aplacó con ellas en tiempos de necesidad. También algunos pescadores isleños señalan que el origen de las papas arrugadas, como tal, se encuentra en el mar, puesto que ellos, en las largas jornadas de faena, las cocinaban a bordo con la propia agua marina porque embarcarlas guisadas no garantizaba su idoneidad para ser consumidas.



Las pellas de gofio, al igual que las papas, poseen un origen humilde y, sin embargo, se han convertido en un tesoro alimenticio. Se suelen preparar mediante el amasado del gofio, en zurrón. A lo largo del Camino del Socorro, son muchos los que te brindan con una pella de gofio, en su estado natural o dulce, mezclado con almendras y miel.

Lo del “Aguapata” o aguapié es otro cantar... Este es un vino flojo, que no está del todo bien fermentado. Hay quien dice que esta bebida se debe beber el mismo día que se estrena porque enseguida se echa a perder.

Y comidos, bebidos y descansados, todo está listo para emprender la Subida.

El día 8 de septiembre se celebra la Subida. Después de la Misa de Acción de Gracias, y alrededor de las 7 de la tarde, la Virgen retorna a la Parroquia de San Pedro Apóstol, acompañada por miles de personas, junto a la música de las parrandas y carretas, sin olvidar el tradicional juego de "Pares o Nones", que comienza en la zona de La Asomada y llega hasta La Plaza de San Pedro, una tradición antigua.

El juego de Pares o Nones es sencillo y consiste en guardar un número de almendras en la mano, manteniendo el puño cerrado, y preguntar a otra persona, del sexo opuesto (en aquellos años, ahora no tiene porqué ser así... ), la famosa frase "¿pares o nones?". Si la persona acierta hay que darle todas las almendras ocultas en la mano.
Este juego, con gran tradición en las Fiestas de El Socorro, en Güímar, ha contado siempre con un importante poder comunicativo. En el pasado, muchísimos güímareros se conocieron, llegando incluso a mantener una relación sentimental gracias a la práctica del mismo.


No perdemos de vista la Asomada, seguimos estando en este punto del trecho. Es aquí donde los cargadores entregan la Imagen de Nuestra Señora de El Socorro, a la Asociación de los Guanches de Güímar.

Uno de los momentos más emotivos de la Subida tiene lugar en la parada que se hace en la Tahona para limpiarle el rostro a la Virgen, gesto realizado por Doña María Candelaria Rodríguez.

Nuevamente, a la llegada al Calvario, comienza la Procesión Solemne hasta la Parroquia de San Pedro, donde la Virgen es recibida por los fieles y donde quedará hasta la próxima Bajada.


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