viernes, 30 de septiembre de 2016

Panorama político: A río revuelto ganancia de pescadores


Me guste o no me guste, nos guste o no nos guste... lo  que más conviene, en estos momentos, a este país y a los españoles, es lo que está puesto sobre la mesa: un Gobierno en minoría del Partido Popular.

Está claro que  la fragmentación del Partido Socialista poco favor nos ha hecho, mal momento para la lírica... Y que no nos quiera convencer la Secretaria General del PSOE en Andalucía, Susana Díaz, que ella va a "coser" ahora las roturas, no, que sabemos que aquí nadie ha dado ni da puntada sin hilo... 
¡Pusieron los calderos al fuego, se les quemó el cocido y el combustible para cocer otro no es de la mejor calidad, ahora mismo!

Si vamos por partidos y comparamos el momento actual 
-Podemos presentir a un PP que respira, cómodo, ¡haga lo que haga, va a ganar!
-Si miramos a Podemos, sus cuitas internas, reflejadas en un par de "tweets" han quedado en mera anécdota.
-Con decir que si observamos al PSOE no vemos uno, sino dos, claramente enfrentados, desde arriba, por las sillas, claro
-Y Ciudadanos a la expectativa, como quien va a ver un partido de tenis, ora derecha ora izquierda, esperando los rebotes.

Y ante las expectativas, no hace falta hacer muchas cábalas para aceptar que solo hay dos opciones: un próximo intento de Investidura o Terceras Elecciones.

Tal vez, el escenario menos malo, es ese segundo intento de investir a Mariano Rajoy como presidente, en una segunda Cesión de Investidura. 
Todo, o casi todo,  hace prever que en la primera votación no conseguiría  mayoría absoluta el líder popular, se quedaría con los 170 síes, supongo. En la segunda cesión, a las 48 horas, obtendría, lo más probable, mayoría simple auspiciada por las abstenciones de los diputados socialistas del lado "susanista" (seguramente más de esas 6 necesarias). ¿Por qué? A ver, no tendría sentido atravesar todo el desierto que el PSOE está atravesando para volver a beber del mismo vaso, digo yo. 
Con lo cual, de darse esta circunstancia, la de las abstenciones, se investiría a Mariano Rajoy como presidente de un Gobierno en minoría y se le daría la oportunidad al Parlamento Nacional de cumplir con su verdadera función: Legislar, como Poder Independiente al Gobierno. 

Pero, claro, visto lo visto, asistiendo a los espectáculos a  los que estamos asistiendo... Me atrevo a opinar que lo peor para este país sería que el Partido Popular, con su líder al frente, sabiéndose frente a partidos fragmentados (y con líderes cuestionados desde dentro del partido), decidiese alargar los tiempos con diferentes excusas, viéndonos irremediablemente abocados a esas Terceras Elecciones y felicitando, por ende, a Rajoy por su Mayoría Absoluta. Una Mayoría que nos llevaría a asistir a un nuevo Gobierno a golpe de Decreto. 
Que sí, que lo sé, que estos decretos tienen que estar refrendados por el Congreso... pero sobra decir que las matemáticas no engañan y que lo que va a un Congreso, en el que existe una mayoría absoluta de diputados de un mismo partido, los decretos toman forma de Ley sí o sí. 

Así que, a río revuelto ganancia de pescadores y mirando hacia el horizonte: "Virgencita, virgencita, déjame como estoy"




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